Calle, Johanna

Johannacalle

Agua, 2012. Dibujo. Texto mecanografiado sobre papel de contaduría impreso. Cortesía de la artista.

 

JOHANNA CALLE (Colombia, 1965)

 

Estudió Artes Plásticas en la Universidad de los Andes y luego realizó una Maestría en el Chelsea College of Art, Londres. Entre sus exposiciones recientes están Krinzinger Residencies, Krinzinger Gallery, Viena, Austria (2013); Perspectivas, Ivo Kamm Gallery, Zurich, Suiza (2013); Dibujos recientes, Marilia Razuk Gallery, São Paulo (2012); Signos, Galería Casas Riegner, Bogotá (2011), y Contables, Zona Maco Sur, México D.F. (2010). Sus obras hacen parte de colecciones como la del Banco de la República, Bogotá; MamBA, Buenos Aires; Comfenalco, Medellín, y el Museo Nacional de Colombia, Bogotá, así como de colecciones privadas en Colombia, Francia, España, México, Brasil, Costa Rica, Argentina, Inglaterra y Estados Unidos. Vive y trabaja en Bogotá.

 

Entrevistador:  Rodrigo Moura

 

RM: ¿Cómo entra la información de las culturas tradicionales en su práctica?

 

JC: Mi práctica artística se basa en investigaciones y, desde comienzos de los 1990s, una de las áreas que he explorado es el lenguaje. En mi obra he reflexionado sobre el lenguaje pero también sobre el signo, el alfabeto, textos y nombres. He trabajado con convenciones lingüísticas como acuerdos sociales donde están latentes las estructuras simbólicas de poder. Por lo tanto, el uso de textos en mi trabajo no es puramente estético.

Me interesa la fonética y las expresiones arcaicas, así como el slang, la etimología, la discriminación lingüística de géneros, el vocabulario vernáculo, los dialectos, las lenguas indígenas y los nombres. La pronunciación de palabras poco usuales me ayudo a aprender que los semiólogos y etnógrafos han desarrollado sistemas para transcribir lenguajes orales, que no tienen escritura. Algunos trabajos que parten de información indígena pueden verse desde fines de los 1990s, como Nombre propio (1997-99) y Territorios Indelebles (1998).

 

RM: Pienso en su trabajo para este proyecto y en su fuerte relación con la geometría, un componente relevante en la cultura visual amerindia, pero también en términos de su interés por la herencia cultural de poblaciones indígenas en trabajos donde usas el lenguaje, como Agua (2011).

 

JC: Hay una referencia directa a la geometría y a las voces indígenas en los dibujos titulados Chambacú (2006), donde trataba con expresiones indígenas que los españoles llevaron a España y que se referían al Nuevo Mundo. Las integraron gradualmente a su lenguaje que ya entonces tenía un 40% de palabras árabes.

Utilice estructuras moras de dibujo, alterando su simetría, para hablar de la mezcla de culturas. La cultura occidental y la historia universal tienden a invisibilizar la herencia cultural de las poblaciones indígenas.

Mi práctica artística intenta hacer una acción afirmativa al tratar temas relacionados con las culturas suramericanas, al resaltar los conocimientos indígenas ancestrales y su sabiduría. El gran valor e   importancia que le dan a los recursos naturales es uno de los temas de Agua. Su vocabulario era muy rico y tenían varias formas de referirse y de hablar de la noción del agua. La parte sur de Colombia hacia parte del imperio Inca; las palabras incas se mezclaron con el español y se usan hasta hoy.

 

RM: Colombia es conocida por su importante herencia de dibujo y esto ha creado un gran impulso para artistas trabajando en este medio. ¿Hay algún o algunos factores a los que atribuye esa tradición? Y, más importante, ¿cómo define el dibujo en su práctica?

 

JC: Hay grandes artistas colombianos establecidos para quienes el dibujo jugo un papel importante en los 70s, como Julio Roca, Oscar Muñoz y Miguel Ángel Rojas. Sus prácticas gradualmente incluyeron interrelaciones complejas con otros medios. Yo tendría cuidado de llamar una tradición al interés reciente en el dibujo. Quizás este fenómeno tan creciente puede explicarse por la forma en que se percibe al dibujo y la velocidad con la que en general se le asocia. Yo tomo distancia de esa urgencia e inmediatez, creo en el dibujo como un proceso lento, dubitativo y cuestionante. El dibujo, para mí, ofrece un espectro que crece constantemente y que me ofrece una gama ilimitada de posibilidades. El dibujo es mi lenguaje.

 

Lugar de exposición: Museo de Arte Moderno de Medellín