Ávila Romero, Lisandra

lisandra

Afiche de Sanctus Tatarî Âli, 2013. Fotografía: Iván Carazo. Diseño: Orson Ali Gómez.
© Lisandra Ávila Romero

 

LISANDRA ÁVILA ROMERO (Cuba, 1982)

 

Es fotógrafa autodidacta y documentalista. En 1990 emigró a EE.UU con sus padres y tres hermanos. Trabajó de niñera, ven­dedora, mesera y recepcionista hasta que robó su primera cámara durante un trabajo de modelo a los 24 años. A partir del 2010 se ha dedicado por completo al cine y la fotografía. En la actualidad trabaja junto a su colaborador Orson Alí Gómez en la pospro­ducción de su primer documental, Sanctus Tatarî Âli, que tendrá su preestrenos mundial en el 43 SNA. También trabaja en un documental sobre las protestas antigubernamentales en Turquía.   Vive y trabaja en California, EE.UU.

 

Entrevistador:  Oscar Roldán-Alzate

 

OR: Lisandra, ¿puedes hablarnos sobre el protagonista de tu narración y como lo conociste? ¿Cómo empezó tu interés por esta historia? ¿Cómo se relaciona con tu práctica artística en general?

 

LAR: Hay dos personajes. El primero es el arquitecto turco Tatari Alí, el protagonista a quien seguimos hasta 1907. El segundo es el narrador natural, Alejandro Serna Quintero, quien nos cuenta hoy toda la historia.

Mi énfasis crítico siempre ha sido la gente que me rodea y que me atrapa en su corriente de emociones y pensamientos. Orson, mi colaborador en el guion y quien interpreta a Alí, es uno de ellos. Me beneficie de su conocimiento, pero también le ayude a darse cuenta que no sabía los orígenes de su elegante nombre.

Las respuestas de sus padres hablaban de un pueblo cafetero en la región montañosa de Colombia y de una ciudad en la frontera con Europa que ahora mismo tiene un gran movimiento antigubernamental: Andrés y Estambul.

En ese entonces no sabíamos mucho sobre la cultura colombiana o turca. Pero el tatarabuelo de Orson, o sea el protagonista, y su tatarabuela, la mujer que le dio la valentía que pedía a gritos, nos la presentaron.

 

OR: Parte de su estrategia consiste en visualizar historias cruzadas con entrevistas que parecen no tener relación con ellas. ¿Quiénes cuentan la historia?

 

LAR: Mi mayor satisfacción son justamente esas conexiones difíciles de lograr que a primera vista parecen no existir. Para descubrirlas, espero con paciencia y oigo con el corazón abierto a las personas. Les hago preguntas y dejo que la gente escarbe en su conocimiento y sus recuerdos. Luego, de repente, esas conexiones comienzan a manifestarse. Es algo que ya había hecho en mi trabajo fotográfico, ahora me adapte para hacerlo con sonido y movimiento.

En Sanctus Tatari Alí, además de los protagonistas, encuentra profesores, conductores de chiva, un productor de café, una mujer valiente, un soldado veterano, un carpintero y más.

 

OR: ¿Cómo entiendes la idea de “autor”? ¿A quién elijes para trabajar contigo en un proyecto?

 

LAR: Mas que quien arma la narración, los autores son las personas cuyas palabras le dan forma; también la gente que ve la película son los autores porque son quienes la reconocen e interpretan. En el caso de los documentales, es aún más cierto porque no se trata de una narración ficticia sino de una historia real.

Mi equipo va armándose orgánicamente. No arrastro gente de dónde vengo; disfruto trabajar con gente del lugar, ya sean fotógrafos profesionales o estudiantes que trabajan en una sala de juegos de computador, pasando por el mesero que le sirve café a un profesor.

Siento mucho más placer al ver mi idea inicial intervenida, transformada, reformulada y reinterpretada por estas personas que saben mucho más que yo sobre el lugar y la verdad del asunto.

 

Lugar de exposición: Casa del Encuentro