Arturo, Felipe

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La Historia Colonial del Caucho, 2011-2012. Loza de concreto, grafito, pintura blanca, borradores, monedas y mesa de madera, 40 x 72 x 95 cm. Colección privada, Bogotá. Cortesía del artista.

 

FELIPE ARTURO (Colombia, 1979)

Se graduó como arquitecto de la Universidad de Los Andes en Bogotá y cursó una maestría en Artes Visuales en la Universidad de Columbia en Nueva York. Ha realizado intervenciones en el Goethe Institut de Bogotá (1999), el Jardín Botánico de Bogotá (2004), el Sculpture Center de Nueva York, (2007), la Casa de América en Madrid, España (2010), el Museo Amparo de Puebla, México (2010) y la Biblioteca Luis Ángel Arango de Bogotá (2011). Entre sus exposi­ciones individuales se encuentran Constructivismo Espontáneo, Galería OMR, México, D.F. (2010) y Diez Letras, Galería La Central, Bogotá (2012). Ha participado en exposiciones colectivas alre­dedor del mundo. Actualmente es Profesor Asociado del Programa de Artes Plásticas de la Universidad Jorge Tadeo Lozano de Bogotá.

 

Entrevistadora:  Florencia Malbrán

 

FM: Se me ocurren tres palabras para describir Historia colonial del caucho (2011-2013), que estas desarrollando para el Salón: “lúdico” (creación de mesas que aluden a un juego de ajedrez), “dibujo” (las mesas también son tableros de dibujo, con diseños en grafito y pintura blanca, que los espectadores pueden intervenir), y “política” (referencias al impacto de la extracción del caucho). ¿Compartís esta impresión? ¿Están las tres palabras o conceptos en tensión? ¿Podrías describir tu proyecto?

 

FA: En el 2008 hice un viaje por distintos lugares del Amazonas y encontré que las ciudades fundadas con el dinero del caucho (Iquitos, Manaus, Santarem o Belem) no guardan casi ningún recuerdo vivo de esa época, salvo algunas superficies de azulejos y diseños de pisos portugueses. Lo interesante es que estos patrones gráficos se han replicado con baldosas y otros materiales a lo largo y ancho de la cuenca. Es decir, esta herencia colonial se ha transformado en una práctica activa. Al mismo tiempo, me di cuenta de que mi lectura del Amazonas a través del caucho era tremendamente nostálgica y que la economía de la cuenca se ha transformado innumerables veces desde entonces; sin embargo, permanece vigente el principio económico de extraer materias primas de la selva (madera, petróleo, soya, cana de azúcar, oro o coca) para exportarlas y obtener un capital.

Este proyecto busca unir esas dos prácticas: la de los patrones gráficos y las economías de extracción, a través de una especie de juego de mesa. En este caso se propone un tablero de cemento donde se traza un diseño con las siluetas de borradores y monedas, que también son las fichas del juego. El tablero se produce con lápiz y pintura blanca (liquid paper) y a lo largo del juego los borradores pueden ir borrando el grafito y las monedas raspando la pintura, al mismo tiempo los jugadores pueden reconstruir el tablero con las herramientas de dibujo. En esta dinámica todos los elementos del juego se desgastan (el grafito se borra, la pintura se raspa, el tablero se agrieta y las monedas se pulen) en esta suerte de economía que propone el proyecto. Para responder la pregunta, si creo que esos tres factores mencionados (dibujo-gráfica, lúdica-participación y política-economía) entran en tensión pero en un sentido entrópico, es decir, se asocian dentro de un proceso irreversible de cambio hacia algo que desconocemos aun.

 

FM: Tu proyecto revisa procesos de modernidad y colonización, pero no se queda en la mirada hacia el pasado, sino que se abre al futuro. En este sentido, entregas una obra sobre la cual intervendrá el público (jugando o dibujando) y no se sabe cuál será el resultado final. ¿Crees que tu obra se actualizara a lo largo de la exhibición y cobrara nuevas dimensiones?

 

FA: Si, el proyecto propone un estado inicial del juego: el tablero, el patrón geométrico en blanco y negro, sus fichas y las herramientas de dibujo. Este estado para mi es una representación moderna de una economía extractiva, en particular de la historia colonial del caucho. Sin embargo las reglas del juego no están dadas, cada cual puede interactuar con estos elementos para proponer su propio juego, su propio lenguaje, su propia escritura. Yo espero que el proyecto expanda la dimensión de esta versión nostálgica de la historia, la actualice y potencie un futuro colectivo de la misma, construyendo un campo de juego cuyo resultado será una fragmentación y re-configuración de este patrón grafico a partir de múltiples individualidades: desdibujando, rehaciendo, borrando, reescribiendo, replicando, raspando, expandiendo o erosionando este territorio simbólico.

Vamos a ver qué pasa…

 

Lugar de exposición: Museo de Antioquia